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Museo Nacional de Arte Oriental

Karuta 005 • Eduardo Navarro

Un juego de correspondencias

En septiembre de 2019, luego de un intenso trabajo de todo el equipo del Oriental, se reabrieron las puertas de la nueva Reserva VisitableEn este marco se elaboró un programa de intervenciones de artistas contemporáneos que pudieran pensar las piezas de la reserva en relación a su propia producción. Reabrir y repensar el museo para ponerlo en movimiento.

Karuta es un programa que juega con la posibilidad de acercarse a lo familiar y a lo desconocido, a lo propio y a lo ajeno mediante un juego de cartas.

El par de cartas

En la imagen se ven dos cartas del juego Karuta. A la izquierda la carta con una ilustración digital de un juguete de madera de India que representa a una figura masculina con un tambor. A la derecha, una carta con un dibujo a lápiz del artista Eduardo Navarro de unas figuras fantástica similares a una mariposa y un caracol, y una red.

La bio del artista

Eduardo Navarro (Buenos Aires, 1979). Participó de la Beca CC Rojas/UBA/Kuitca (Beca Kuitca) del 2003 al 2005. Desde 2006 ha realizado diversas residencias alrededor del mundo. Exhibió en el país y en el exterior y formó parte de la 9ª Bienal del Mercosur en Porto Alegre , Brasil (2013), en la 12ª Bienal de Cuenca en Ecuador (2014), dos veces en la Bienal de San Pablo, Brasil (2010 y 2016) y en la Trienal del New Museum de Nueva York en 2015. Además de participar en muestras individuales y colectivas, se desempeñó como docente en el Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, dictando los cursos Más Es Más, Menos Es Menos (2012-2013) y El Tao de lo Absurdo (2015).

Su trabajo funciona a partir de un permanente desafío a los límites físicos del cuerpo y los límites lógico-racionales del pensamiento occidental. Recorre desde empresas imposibles  (como la búsqueda de oro, el tratamiento homeopático del río, la demanda de escritura lírica a un volcán) hasta formas de explorar la lateralidad del pensamiento no verbal (su transformación en tortuga, el uso del pensamiento táctil de los caballos, una meditación guiada en un estadio de fútbol vacío). Realizó piezas como Cinco haikus invisibles, en 2017 en inSite/Casa Gallina (Ciudad de México) donde, en colaboración con Ian Pasaran, creó caramelos basados en conceptos abstractos y luego esculturas en bronce a partir de estos caramelos. Las mismas fueron expuestas ocultas en cajas en el Instituto ProCiegos de México, junto a los caramelos. Lxs asistentes usaban como ojos a sus dedos y lengua, manipulándolos y probándolos.

En 2017 también realizó la pieza Hydrohexagrams (for Tahuata), a partir de la búsqueda de una lógica alternativa proveniente del océano y la creación de una versión oceánica del tradicional método de adivinación chino, I Ching.

Posee dentro de su obra dibujos realizados en A4 concebidos como un ejercicio intensivo de trabajo: llevar imágenes mentales aleatorias al papel. El propósito es congelar una unidad de espacio-tiempo y construir una grilla mental en la que los dibujos no valen por su resultado cualitativo e individualizado, sino por el efecto de su acumulación.

Así se busca estados de saturación, agotamiento y trance en los que se puede vislumbrar la posibilidad de lo nuevo por más extraño que esto sea. Las maneras, a veces sutiles, otras brutales, en las que interviene, transforma o se comunica con el entorno ponen en funcionamiento ambientes en los que las diferencias entre lo real y lo ficticio se tensan, las diferencias entre humano y animal pierden densidad y entonces despuntan formas de vida y de percepción alternativas. En este sentido, sus trabajos no buscan estudiar objetos sino entrar en comunión con ellos.

La imagen: Eduardo Navarro, Hydrohexagrams, 2017. Monedas de bronce, dibujos (pastel sobre papel), video instalacion. ø 65 cm x 0.5 cm (monedas), 20 min (video), dibujos de dimensiones variables.

El objeto elegido

Imagen de una figura masculina de pie, sosteniendo un tambor, hecha en madera y con una base cuadrada.

      

Est​e​ pequeñ​o​ ​juguete ​representa a un hombre sosteniendo un instrumento de percusión que podría ser un mridangam. Su nombre quiere decir “cuerpo de arcilla” ya que los más antiguos estaban hechos de ese material. Más tarde comenzaron a hacerse con un único tronco de madera. Su sonido integra los ensambles musicales de la llamada música carnática del sur de India y también acompaña las danzas clásicas de esa geografía.

​Los juguetes han estado presentes durante toda la historia de la humanidad. Habitantes del subcontinente indio han estado produci​é​ndo​los​ desde la época de las antiguas civilizaciones del valle del Indo hacia el 2500 antes de nuestra era. Sirven para entretener, aprender sobre el mundo, desarrollar distintas habilidades, ejercitar la imaginación y poner el cuerpo en movimiento.

El archivo descargable

En el link de abajo vas a encontrar un PDF descargable con el texto curatorial, la bio del artista y las cartas para imprimir y recortar.
En esta entrega: Karuta 005 • propuesta de Eduardo Navarro

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